Mucho se habla en la actualidad sobre la ley de atracción y el poder que ésta tiene en el subconsciente de una persona. Ahora bien, es posible que sepas algo sobre el tema, pero no cómo aplicarlo a tu mente para poder alcanzar tus objetivos.
Si es así, puedes leer esta nota, que te ayudará bastante.
El subconsciente, la ley de atracción y la reprogramación
Siempre digo a quienes me preguntan que la mejor manera de hacer que el subconsciente trabaje a su favor es programándolo con los mensajes correctos, ya sea mediante una canción, una lectura, una película o un imagen soñada.
La ley de la atracción está íntimamente unida a la mente, ya que para que las cosas buenas (o malas en su defecto) vengan a nosotros, debemos utilizar ciertas afirmaciones y mensajes.
El objetivo principal de esta ley es que si piensas en algo que deseas, se hará realidad. El tiempo que tarde en cumplirse dependerá de varios factores, entre ellos, la intensidad y la periodicidad con la que sueñas o piensas en ello, y también en cómo actúas a diario.
Si por ejemplo deseas un coche nuevo, deja de decir “no tengo dinero para comprarlo”, “no puedo conseguir uno barato que me guste”, etc.
Cada día, antes de dormir, imaginate a ti mismo dentro del coche nuevo, conduciéndolo por la ciudad, y lo feliz que eres con él. Todos los días repite este “sueño”. Antes de lo que esperas, se hará realidad. Esto se debe a que el subconsciente no sabe distinguir lo real de lo imaginario, sólo actúa en consecuencia.
La ley de la atracción, además, nos otorga ciertos ejercicios para practicar, los cuáles se basan, en por ejemplo, el cambio de hábitos. Si quieres encontrar pareja, no duermas a lo ancho de la cama, si deseas un trabajo, vístete cada día como si fueras a él, si te gustaría comprar una casa, comienza por las cortinas e imagina lo bien que quedarán cuando te mudes, etc.
El subconsciente, la ley de la atracción y las afirmaciones
Para poder llegar a los objetivos, debes, como primera instancia, eliminar las siguientes frases, ya sea como pensamientos o como palabras habladas:
- Yo trato de
- Yo podría
- Yo tendría que
- Yo preferiría
- Yo creería
- Yo encuentro que
- Yo debería
En lugar de ello, di:
- Yo soy
- Yo tengo
- Yo puedo
Hay una gran diferencia entre usar el “futuro posible” al “presente seguro”, y es que la mente trabaja en consecuencia de lo que tu le dices. Si no estás seguro de lo que puedes lograr, él tampoco lo estará. Utiliza el subconsciente a tu favor, dándole las indicaciones adecuadas para poder alcanzar tus sueños.
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